sábado, 24 de mayo de 2008

La vocación como salvación



Si eres empleado de banca y estás casado, date por perdido. Si no tienes masa y velocidad, ellas te atrapan. Sólo una fuerte vocación pone límites a la voracidad. Si no la tienes eres una bala perdida, y procederán al secuestro y posterior desvalijamiento, haciendo orbitar tu vida en torno a la suya (animal, doméstica). No encontrarás fuerza para escapar de su campo gravitatorio. Como un agujero negro, te irán desmenuzando y absorbiendo poco a poco, hasta no quedar nada, o casi nada. Al final del proceso, después de toda una vida de esclavitud, muchas parejas presentan el curioso aspecto de Saturno: una inflada masa gaseosa multicolor rodeada de restos casi invisibles, como polvo, en forma de anillo. En eso te habrás convertido.

La vocación, la "llamada", ha salvado a artistas, científicos y sacerdotes durante siglos. Es más fácil fingir que te llama Dios, porque de las musas se espera un resultado. Muchos se sorprenden de que "aún hoy" la Iglesia católica mantenga separadas a las mujeres de los hombres en su seno, y que se siga "imponiendo" el celibato. Yo diría que hoy más que nunca, y que no se trata de una imposición, sino de una defensa. Debería ser un crimen que una mujer domesticara a un artista o un científico y lo convirtiera en electrodoméstico. Habría que protegerlos, dotándoles de un estatus civil especial, sacerdotal. Pero la decadencia de la civilización occidental, si en algo se muestra a las claras, es en este imparable proceso de derribo que las féminas comandan. Derribo de la creatividad, de la individualidad, de la superación de la familia y la tribu como límites, en suma, de la masculinidad, la humanidad y la capacidad para generar historia.

viernes, 23 de mayo de 2008

Vendedoras de enciclopedias



Una cosa llamativa de los vendedores de enciclopedias, aspiradoras, cacerolas, parcelas en el más allá o en el menos acá, es que su éxito depende de la capacidad de autoconvencerse de las mentiras que sueltan. Sólo así consiguen transmitir credibilidad. Tienen que creerse lo que dicen. Las mujeres funcionan exactamente así. Es increíble la enorme diferencia entre lo que son y lo que nos hacen creer que son. Un bonito envoltorio sin nada dentro, y eso con suerte.

Sin embargo se presentan -y les gusta verse- como seres sensibles, profundos, complejos y sofisticados. Se hacen las interesantes delante de los hombres, tratan de dar envidia a otras hembras competidoras, pero sobre todo tratan de convencerse a sí mismas de que no son lo que son. ¿Una prueba? Hay muchas, y fáciles. Internet las hace baratas y de acceso sumamente sencillo. Un paseo por Blogs o por Flickr permite ver una enorme cantidad de "diarios" con fotos en las que solteras con el arroz pasado se esfuerzan por (de)mostrarse a sí mismas lo libres que son, sus profundas reacciones a los estímulos del excitante mundo que las rodea, lo superamigas que son de sus superamigas, lo bien que se lo pasan de farra y, en suma, la cantidad de vidas que necesitarían para almacenar tantas experiencias, tantas reflexiones, tantas sensaciones... Todo mentira, por supuesto. Todo con música de anuncio de compresas como acompañamiento...

sábado, 17 de mayo de 2008

Ellas confiesan IV: Phyllis Schlafly



A esta activista política norteamericana, conservadora, de nombre Phyllis Schlafly, se la acusa de todo lo imaginable. Se hizo famosa en los años 60 con libros contra la moda feminista-terrorista que empezaba entonces, siendo el más conocido de todos “A Choice Not An Echo”, de 1964. Entre sus muchos pecados está defender que es incompatible desarrollar una carrera profesional con ser madre y denunciar el control que la mujer ejerce sobre el varón en el matrimonio por medio del racionamiento del sexo. Phyllis Schlafly plantea una crítica moral y cuestiona los brutales privilegios de la mujer en la civilización occidental contemporánea, pero no desarrolla un análisis que permita conocer, dar a conocer y denunciar. Sin embargo, aunque sea por inspiración divina, Phyllis Schlafly toca los puntos clave: el control del varón y su supeditación a una vida doméstica. Ella piensa que esto es inevitable, y plantea simplemente un reequilibrio: que cada uno acepte su papel, sin hipocresías.

Las mujeres hacen como que hacen, pero en el fondo instrumentalizan todo, empezando por el sexo, siguiendo con la carrera profesional y acabando con la del propio marido. Destruyen toda posibilidad de ética y estética, y eso incluye la del marido. Transforman todo en una prolongación del hogar. Ellas y sus hijos. No sé si esto "debe ser" así, si es inevitable, pero es así. Una maraña de privilegios legales las refuerza y protege en este empeño. Mi planteamiento es que, si no se puede luchar contra eso, al menos escapa. Si te sometes, ya sabes lo que hay.

lunes, 12 de mayo de 2008

Poligamia y poliandria



No es lo mismo. No señor. El "horror" que causa a las mujeres la poligamia impide también la legalización de la poliandria. El pavor femenino por la poligamia es fácil de entender: reduciría el montante total del saqueo femenino. El hombre es un factor de producción para ellas, nada más, pero su productividad tiene un límite. Si el hombre pudiera casarse con varias, sin requerir permiso, serían más a repartir. La poligamia sincrónica está prohibida (se llama adulterio).

Tampoco es posible una poligamia secuencial (diacrónica), a pesar del divorcio. Ello se debe a las leyes que permiten descuartizar al macho en beneficio de ellas y su prole. Fíjense bien: él queda inutilizado  económicamente para que no pueda procrear con otra y dividir sus recursos (su capacidad de generarlos) entre varias hembras. Por tanto, tampoco la poligamia secuencial es posible.

Pero véase cómo. En realidad la primera mujer con hijos se queda con toda la renta presente y futura del ex-marido, con lo que éste queda económicamente capado, e inutilizado como factor de producción para otra hembra. Siempre hay casos, claro, pero en general los divorciados con hijos tienen muchas menos probabilidades de encontrar una segunda esposa o, visto correctamente, las mujeres no tienen interés alguno en divorciados que tienen que pasar una pensión a su ex y a los churumbeles de esta. Los divorciados masculinos son desechos, muertos vivientes. Si se permitiera a los hombres la poligamia este poder de la primera hembra fértil se perdería. Es más, el hombre podría administrar la distribución de un bien escaso, y tener un poder sobre varias mujeres que ni en sueños tendría sobre una sola.

La poliandria (aparearse con varios machos) no tiene consecuencia negativas para ellas. No es legal, por simetría, claro. Pero es posible en la práctica y muy rentable. La poliandria sincrónica puede tener como consecuencia el divorcio, pero aunque la culpa sea de ella las consecuencias no lo son. Pueden practicarla sin temor. La poliandria secuencial solo tiene ventajas: exprimir a un hombre tras otro. Es legal y rentable para ellas. Son las distintas fases de un cohete. Si tienen la oportunidad, no lo dudan.

domingo, 4 de mayo de 2008

"Sex and the City" y Photoshop



La dichosa serie, que es un desvergonzado atestado de atentados gamberriles femeninos, merecería toda una serie de entradas bajo la rúbrica "Ellas confiesan". Hablaremos de ella largo y tendido. Pero como aperitivo, y para ir calentando motores, os traigo aquí un ejemplo de cómo la tecnología (siempre masculina) es utilizada ocasionalmente en beneficio de ellas y siempre para lo mismo. Vean, vean:


Los hombres tienen cerebros más grandes, y mayor inteligencia

Lo del título ya lo sabíamos, por el artículo de Helmuth Nyborg que comentamos aquí , y por el que fue perseguido con saña. Pero o...

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