sábado, 30 de agosto de 2008

Darwin about women



Un extracto del libro "El viaje al amor. Las nuevas claves científicas" (pp. 84 y 85), de Eduardo Punset:
Ya avanzada su década de los veinte años, Charles Darwin, un hombre aparentemente tímido y nada romántico, decidió que era hora de considerar la posibilidad de casarse. Como relata el psicólogo clínico británico Frank Tallis, la idea no le entusiasmaba en absoluto. Acababa de regresar de cinco años de libertad total en el Beagle, en un viaje alrededor del mundo.

En una hoja de papel trazó dos columnas: razones para casarse y razones para ho hacerlo. No le costó en absoluto rellenar la segunda columna: tendría menos tiempo para dedicarse a sí mismo, para ir al club de caballeros que frecuentaba, para leer. Darwin añadió en la columna negativa que tendría que perder el tiempo aguantando a los familiares de su futura esposa y que dispondría de menos dinero para sus necesidades. Terminó la columna preguntándose: "¿Cómo podría ocuparme de mis asuntos si cada día me viese obligado a ir a pasear con mi mujer? ¡Oh! No aprendería francés, no viajaría al continente, no iría a América, ni de viaje en globo, ni a caminar en solitario por Gales... pobre esclavo...".

La columna de los beneficios que aportaba el matrimonio le pareció muy difícil de rellenar. Al final sugirió que tener esposa era mejor que tener un perro. Lo completó con este apunte: "Encantos de la conversación frívola femenina y de la música -cosas buenas para la salud-, pero menuda pérdida de tiempo".

sábado, 16 de agosto de 2008

La semilla del diablo


El rodaje de la película "La semilla del diablo" ("Rosemary's baby") acumuló retrasos durante 1967. Dirigía Roman Polanski. Frank Sinatra, por entonces marido de la protagonista, Mia Farrow, llamó al productor, Robert Evans, para decirle que en noviembre de aquel año comenzaba el rodaje de "El detective", en la que intervenía Farrow, por lo que ella debía acabar su trabajo para Evans antes de esa fecha. Evans le contestó que estaba previsto que el rodaje acabara en febrero del año siguiente. Sinatra se puso furioso. Mientras fuera el marido de Farrow él decidía qué hacía ella, así que en noviembre se marchaba. Farrow fue lloriqueando a ver a Evans. Le dijo que quería mucho a Sinatra, que no quería perderle, por lo que dejaría el rodaje inmediatamente (hundiendo la ya de por sí complicada producción).

Evans engatusó a Farrow. Le enseñó un montaje provisional de lo que llevaban filmado. Le dijo que la encontraba maravillosa, que la película sería un taquillazo y que estaba seguro de que ganaría el Óscar. Farrow olió que aquello podía significar que no necesitaría más a Sinatra. Decidió quedarse y acabar la película de Polanski. Sinatra le mandó los papeles del divorcio inmediatamente. Lo más gracioso del caso es que Farrow pidió insistentemente a Evans que "La semilla del diablo" se estrenara el mismo día que "El detective". La película de Polanski fue un éxito arrollador, y Farrow quiso que la Paramount remarcara siempre la diferencia de taquilla entre las dos películas. Sabemos lo que le hizo después al pobre Woody Allen... Pero no es que este ejemplar sea particularmente malo. Cosí fan tutte.

El diablo son ellas...

jueves, 7 de agosto de 2008

Carmen Kass




¿Qué hacer cuando eres una supermodel rodeada de otras supermodels clónicas? ¿Cómo matarlas de envidia, hundirlas en la miseria, destacar, diferenciarse, llevarse al macho dominante y firmar más contratos que ninguna? Haber sido elegida modelo del año por Vogue en 2000 no es suficiente.

A Carmen Kass le han inventado una forma: pasar por lista, y llamar tontas a las demás, de camino. Declaró que "hace cuatro años sentía que mi cerebro se estaba encogiendo y decidí activarlo otra vez con el ajedrez". Su actividad como supermodelo le afectaba al colodrillo, por lo que decidió retomar la práctica del ajedrez (que había abandonado a los diez años).

Dicho y hecho, la nombran presidenta de la Federación Estonia de Ajedrez (a la que metió en una campaña por la organización de las Olimpiadas de ajedrez en 2008, cosa que no consiguieron), y por todas partes acompaña su nombre de "Maestra" de ajedrez, y se deja ver en algunos torneos echando una partidita "light" (pero nunca en una final de Grandes Maestros). En el ranking mundial de grandes ajedrecistas ni se la conoce. Pero ella ha conseguido lo que quería: llamar la atención.

Ahora aparece siempre como la "supermodelo inteligente" (no como las otras, esas zorras tontas), la que juega al ajedrez. Ahora sí, por derecho, la supermodel de verdad.

Bueno, algo es algo. Al menos no se abre de piernas cuando escucha "peón come a reina", ¿no?

Los hombres tienen cerebros más grandes, y mayor inteligencia

Lo del título ya lo sabíamos, por el artículo de Helmuth Nyborg que comentamos aquí , y por el que fue perseguido con saña. Pero o...

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