jueves, 27 de agosto de 2009

Before And After Marriage




Nos ha salido un blog amigo. En inglés, pero en sintonía. El público anglosajón tiene esperanzas de salvación. Parece un blog menos discursivo que este, y un punto más humorístico, pero bueno, menos da una piedra.

martes, 11 de agosto de 2009

Mujeres al mando = sálvese quien pueda





Ese es el resultado de un sorprendente estudio, sorprendente al menos que se haya realizado, y publicado. Dos valientes investigadores, Daniel Ferreira y Reneé Adams, publican los resultados, después de analizar unas 2.000 empresas norteamericanas, llegan a la conclusión de que "las empresas cuyos consejos están formados por mayor número de mujeres que de hombres muestran un valor mercado y unos beneficios menores". Además, "es evidente la presión que a la que muchos negocios se ven sometidos para contratar a más mujeres, jóvenes o personas de minorías étnicas. Son estas circunstancias las que precipitan que los comités sufran cambios que pueden ser fatales. ‘Meter mano’ a la ligera a un consejo de administración formado mayoritariamente por hombres de clase media alta y con experiencia reportará consecuencias insospechadas". Después los autores tratan de templar gaitas, al margen del estudio en sí, declarando que la presencia de mujeres "en las reuniones trae repercusiones y aportaciones positivas para sus compañeros", aunque no se sabe muy bien qué diablos quieren decir con eso. ¿Traen el café?

Demasiadas mujeres mandoneando hunden el colectivo, lo envenenan. ¿Quién no ha visto eso en su entorno laboral? Cuando las mujeres dirigen las empresas, o equipos de trabajo, lo destrozan todo. Se dedican con fruición a una dirección doméstica, a clasificar, a limpiar, a dar premios y castigos infantiles, a hacer de mamás. Una vez jefas, eso sí, van mucho más a la peluquería. Utilizan el poder para pequeñas venganzas, y su inseguridad las vuelve muy agresivas, estúpidamente agresivas. Dicen que escuchan... yo creo que oyen, pero escuchar no escuchan nada, y tampoco les serviría de gran cosa, porque entienden menos todavía. El principal problema de las mujeres es la falta de dedicación. No tienen la cabeza en lo que hacen. Para ellas todo, y también el trabajo, es operativo. Les interesa en función de su utilidad para otra cosa, para sostener y expandir su imperio doméstico, que es lo único que entienden.

lunes, 10 de agosto de 2009

Las feminazis... ¡a por la universidad!


El pasado 9 de marzo de 2009, el diario El País, cómo no, publicaba un artículo firmado por una tal Carmen Morán con el título "Las nuevas carreras recortan la formación para la igualdad". Es para vomitar.

Con la excusa de la llamada "violencia de género" la autora del panfleto empieza defendiendo "formación específica de género" para jueces, policías, fiscales... Después liga eso con los nuevos planes de estudios, que se implantan debido al maldito Espacio de Educación Superior Europeo (el rollo ese de Bolonia), y se queja de un "recorte de los estudios sobre igualdad entre sexos".

Hasta aquí todo normal, dentro de lo que cabe, que manda narices que tengamos que ver normales estas tonterías. Pero raro. Seguimos leyendo. Al parecer hay un "colectivo" de "investigadoras feministas" (también las llama el artículo, o se autodenominan, "feministas académicas") que protestan. Quieren que en las nuevas carreras se incluya propaganda feminista (ellas la llaman "estudios para la igualdad"). Quieren que se incluya una asignatura de 6 créditos en todas las carreras sobre propaganda feminista ("materia de género"). ¡Con la cantidad de conocimientos necesarios que van a desaparecer y estas caraduras quieren pillar 6 créditos en cada carrera para esto...! Es decir, en vez de estudiar más Derecho, más Economía o más Psicología, pues propaganda barata feminista... con idéntico valor que una asignatura de verdad (Derecho Procesal, Macroeconomía, Matemáticas) ¿Qué les parece?

La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), que fiscaliza los nuevos planes antes de su aprobación definitiva, lejos de poner los puntos sobre las íes les baila el agua, y trata de meter esos "contenidos" en carreras como Magisterio. Es más, procuran que "el proceso de contratación de profesores sea equilibrado entre hombres y mujeres" (¿Cómo? Ellos no contratan. ¿Están acreditando a mujeres con méritos que en el caso de un hombre conllevarían una respuesta negativa?).

Pero no queda ahí la cosa. Quieren pillar más aún. Aseguran que existe un "techo de cristal" universitario que impide a las mujeres promocionar. Digo que aseguran porque es falso. En la promoción influyen muchas variables, que explican conjuntamente la trayectoria profesional de cada uno. El género no es una de ellas. La dedicación real sí lo es. Pero no existe ninguna discriminación oculta, como no sea favorecedora. Quieren un programa destinado a "captar y retener científicas" (¿existe esa especie?) en aquellas áreas más "masculinizadas". Es decir, meter por la fuerza mujeres en áreas donde la investigación la llevan a cabo, como es lógico, los hombres (siempre ha sido así, y será así). Quieren además "equilibrar la presencia de hombres y mujeres" en tribunales, comités y, sobre todo, órganos de selección y promoción de personal. Es decir, meter mano para meter más mano. Lo dicen más claro: cuando se trate de contratar "se discriminará de forma positiva [negativa siempre para otro] aquel sexo que esté infrarrepresentado", o sea, las mujeres. La verdad es que eso sí lo han conseguido.

Hay dinero público en la investigación. También ahí quieren su parte. Exigen crear un "área feminista y de género" que permita hacerse con proyectos financiados con dinero público y conseguir sexenios (reconocimiento de méritos de investigación). Vamos, que ser feminista será un mérito académico, y proporcionará recursos suplementarios. Quieren que los "estudios feministas y de género" se consideren "un área temática más, como lo es la física teórica o la histórica contemporánea". ¡Lo que le faltaba a la universidad española! ¡Más gañanes, más farsa!

Aparece además un cuadro-resumen de "instrumentos para alcanzar el equilibrio" (es decir, instrumentos para pillar). Da escalofríos leerlo:

- Financiar un programa de mentores y tutores destinado a captar y retener científicas en áreas masculinizadas.

- Cumplir la paridad en los órganos de gobierno, comisiones de contratación y promoción y evaluación de proyectos.

- Potenciar/ la inclusión de informes de impacto de género en los proyectos de investigación y la incorporación paulatina de mujeres en los grupos de investigación con un horizonte de al menos un 40%.

- Garantizar la presencia de expertos de género en la valoración, verificación y acreditación de los títulos de grado y posgrado (las nuevas carreras universitarias, un grado de cuatro años y un máster o posgrado).

- Reactivar y dotar la Unidad de Mujer y Ciencia en el Ministerio de Ciencia e Innovación.

- Desarrollar y hacer un seguimiento de Planes de Igualdad en las universidades.

- Visibilizar las acciones y resultados de las mujeres en las memorias académicas anuales, presupuestos y planes estratégicos de las universidades.


Miren el tercer punto: en los proyectos de investigación (digamos, física atómica), ¡los investigadores se deberán dedicar a redactar informes sobre el "impacto de género" de sus investigaciones! Es más, quieran o no, deberán meter a un 40% de mujeres en el equipo de investigación. Porque sí, porque mola, porque es equilibrado. El último punto tiene su miga también: hacer publicidad de los "logros" académicos de las mujeres, pero ojo, dar protagonismo también en... los presupuestos... Claro...

Esto es el feminismo terrorista, en un país gobernado por totalitaristas y salvajes. Desde cierto punto de vista, no son más que otra cuadra de ladrones que quieren garantizarse su parte del botín, como tantos otros con tantas otras excusas... ¿Por qué no iba a colar? ¡Pero qué digo! ¡Si ya ha colado!

miércoles, 5 de agosto de 2009

Lo quieren todo...



O eso es lo que cuentan en este articulillo, que se deja leer. Lo quieren todo, sí. Pero especialmente, como ya sabíamos, el estatus es la clave de la elección. El hombre como fuente de recursos, como factor de producción, como vaca lechera, como simple batería:

El antropólogo americano John Townsend llevó a cabo un experimento con varias mujeres. El experimento consistía en presentarles una serie de hombres vestidos de diferente forma: primero con traje y después, por ejemplo, con un uniforme del Burger King. Con esta pequeña transformación, la percepción de las mujeres sufrió un cambio radical. Por el contrario, a los hombres les resulta indiferente el rango social de la mujer que ven en la fotografía. Su juicio estético no se altera por eso: una mujer atractiva es una mujer atractiva.

... y si me apuras, vestiditas de enfermera no están nada mal...

Ellas confiesan XXVII: Suzanne Sadedin

Si los roles de género no son algo biológico, ¿cómo se explican los roles sexuales en los animales? Buena pregunta, que desmonta p...

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