miércoles, 1 de junio de 2016

Ellas confiesan XXIII: Yael Farache




Locas del coño se titula esta entrada en el blog de la simpática opinadora llamada Yael Farache. Nuestra garganta profunda es locuaz y a ratos disparatada, como puede advertirse echando un vistazo a lo que escribe. Pero cuando se trata de hablar de su especie tenemos que tomarla muy en serio, porque es una confesión en toda regla, contra sus propios intereses. Una mina, oye.

Nuestra invitada de hoy viene a contar que las mujeres eran más felices y se daban la vida padre en el pasado, cuando supuestamente se las dominaba y explotaba, cosa que ya sabíamos pero que ahora confiesa esta "traidora":
"En este mundo alternativo la tecnología es la misma que tenemos hoy, las ciudades son exactamente iguales, tenemos teles y iPads, tenemos internet y viajamos en avión. La única diferencia es que las mujeres no trabajan, no tienen carreras ni van a la universidad. La educación femenina se enfoca en el placer, en los sentidos, y se aprende en círculos ínter-generacionales de mujeres que enseñan a las más jóvenes todo lo que necesitan saber para triunfar en ese mundo: cómo llevar un hogar, cómo cuidar de los hijos, cómo complacer a su marido, cómo ser guapas."
"Una mujer de ese universo paralelo, a la edad de 30 años posiblemente tendría alrededor de cinco hijos, un matrimonio estable, y la regla sería una anécdota, algo que le ocurrió una vez, no lo recuerda muy bien. En nuestra cultura, sin embargo, una mujer de esta generación con 30 años ha tenido la regla unas 196 veces, no tiene hijo alguno ni marido conocido, toma un cóctel de pastillas anticonceptivas y antidepresivos, y aunque tiene muchos títulos universitarios porque pertenece a la generación más preparada, se acaba de enterar que durante la lactancia no viene la regla. Como profesional le va bien, tiene un trabajo de oficina que se ganó después de pasar media década de becaria y en el que le pagan 600 euros. Pero es una mujer empoderada, independiente, y realizada. La tragedia moderna concluye cuando la mujer independiente alcanza la edad de 45 años, sin hijos y sin marido, su belleza se marchita y con ella se le termina su carousel de eat-pray-love. Se termina también la atención de los hombres, la ristra de beneficios propios de su sexo, su mejor arma para negociar, y lo único que le espera es una larga vida en soledad."

Otro aspecto importante que confiesa nuestra pizpireta Yael es la importancia de la regla, del ciclo menstrual, en sus vidas actuales, ahora que están liberadas:
"Anota antes de dormir si durante el día te sentiste calmada, ansiosa, nerviosa, preocupada, motivada, feliz, etc. Después de cinco o seis meses puedes buscar en las páginas de tu diario si existe alguna tendencia. Te adelantaré algo que no te esperas: los días de ansiedad coinciden en la mayoría de los casos con la fase lútea de tu ciclo menstrual. Los días de calma, alegría y alta motivación suelen coincidir con la fase folicular. Cada una dura 14 días más o menos." 
"El estrógeno que es la hormona que produces los primeros 14 días de tu ciclo y que preparan a tu cuerpo para la ovulación te hacen sentir feliz, calmada, motivada, y con energía. La progesterona que prepara tu cuerpo para la regla durante los siguientes 14 días te hace sentir deprimida, ansiosa, de mal humor, y hace que tu cerebro actúe de manera más lenta. Lo que quiere decir que las crisis de locura y cambios de ánimo no son solamente producto del “síndrome pre-menstrual” sino que es una realidad de todo el ciclo." 
"El cuerpo de la mujer no está pensado para tener la regla una y otra vez de forma consecutiva y sin interrupción durante toda tu vida. Se supone que la regla es un evento que ocurre cada dos años entre un embarazo y otro. Este ciclo de hormonas al que nos sometemos todos los meses en nombre de la empoderación nos hace unas locas del coño. La mitad del mes las mujeres somos incapaces de tomar decisiones, de ser consecuentes, de pensar con la cabeza, de mantener la calma. Sufrimos de desórdenes alimenticios, depresiones, cuadros de ansiedad, y paranoias varias. Las feministas culpan al Patriarcado. La causa real son las hormonas." 

Farache, ahí donde la ven, conduce su impecable análisis a su conclusión lógica:
"El feminismo ha hecho creer a las mujeres occidentales que el sexo es un constructo social, que las diferencias entre los hombres y las mujeres son cosméticas. No es verdad. El sexo es una realidad biológica que afecta cada célula de nuestro cuerpo. Los roles sexuales no son producto de la cultura, sino de la biología. Si existe el Patriarcado es el resultado de nuestra biología y cambiarlo es primero imposible y segundo estúpido. La lucha feminista se basa en intentar hacer de la mujer un hombre y nunca seremos mejores que los hombres en la masculinidad."

El feminismo es producto, como ya sabíamos, del auto-odio y el autodesprecio que sienten algunas féminas, mal digerido y peor vomitado:
"La guerra del feminismo en contra de la feminidad es total. En el área sexual el feminismo busca igualar la sexualidad femenina con la masculina castrándola en el proceso. Las relaciones sexuales son solamente un detalle dentro de la rica vida sexual de la mujer. La sexualidad femenina incluye la gestación, el parto, y la lactancia. Pero las feministas reducen la sexualidad femenina a la regla y a follar que son los dos temas que las obsesionan, porque ese es el equivalente a la sexualidad masculina que se limita únicamente a follar y eyacular." 
"El feminismo, en resumen, envidia la masculinidad y por eso sacrifica la feminidad y a los hombres. Pretende eliminar la feminidad, apropiarse de la masculinidad y suplantar a los hombres. El resultado es un abandono de los roles femeninos y un enfrentamiento entre los hombres y las mujeres que es imposible de resolver porque hace que las mujeres compitan por los roles masculinos."

Espero que hayan disfrutado tanto como yo con esta joya de género.


3 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo, las feministas son como cualquier persona que no se soporta a sí misma, al final atacan a los demás porque en realidad no se soportan a sí mismas.

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  2. Esta chica tiene hijos? Alguien lo sabe?

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